Actualización de sistema – Cambio de vida
Miércoles 22 de julio del 2012
Capitulo 0
Prologo
En esta, la ciudad de Kotobuki, mi actual residencia, de perfil avanzado en
Tecnología, pues esta se ha introducido en casi todos los ámbitos de la vida,
claro esta que la sociedad puede elegir sus propios métodos para hacer su vida,
unos preferirán hacérsela fácil estando al pendiente de nuevos lanzamientos,
como otros podrían elegir aceptar las ayudas de la tecnología, pero también conservar
sus tradiciones familiares. Estaba yo en esa situación. La verdad me sentía
cómodo con tener las cosas y saber de su funcionamiento, pero sin perder la
calidez, como mis padres me enseñaron valores importantes no de manera
estricta, sino haciéndome ver como eran necesarias esas pequeñas cosas de la
vida que la mayoría ya dejo atrás.
Yo pedía a mis padres que me colocaran en algún lugar donde yo pueda
aprender asuntos sobre informática, eso se podía hacerse realidad porque mi
padre como científico debe viajar para hacer su trabajo, aunque sea un cliché
que a un muchacho que sea adicto a los videojuegos desee estudiar ciencias
informáticas o computación, bueno, yo también cumplía esa regla, fue con los
videojuegos con lo que me inicie en ese mundo de ordenes y sintaxis extrañas
que se les daban a esos aparatos para que funcionaran. Me sentía el genio,
quizás por el hecho de que mis padres también tenían cosas que ver con el
trabajo de la PC y los veía todo el tiempo.
Mis padres estudiaron igual como yo pensaba hacerlo, pero con una
particularidad: en ese tiempo que las mujeres estudien informática era
inconcebible, mi madre fue una de las muy pocas que se animo a seguir esa
carrera con devoción, y eso provoco que todos en el curso la desearan [contó mi
padre]. Mi padre tuvo que pelear mucho para ganársela, y lo logro, siendo él la
envidia de todos sus amigos. Yo en cambio, también caigo en el cliché que dice:
el adicto a las computadoras es un friki sin vida, sin atractivo sexual alguno
para que alguien se interese en el y fracasado en el amor” También es verdad
que no tengo novia a mi edad y eso me frustra mucho, aunque no faltan las veces
en que me siento afortunado por estar soltero, por que he visto muchas
relaciones que iban por los suelos y siento que jamás podría experimentar tal
humillación y desdicha. Pero, a la vez siento una envidia enorme de la gente
que va al parque para -pienso yo- restregarme su éxito en la cara, dándose las
mas inimaginables demostraciones de amor, incluso tenia amigos que cazaban
féminas deportivamente, para recaudar “trofeos”, siempre que los escuchaba
hablar sobre tal o cual chica y sobre los atributos que decían que tenían, me
daba una envidia que me hacia sentir truenos y explosiones en mi interior, y la
devastación restante me hundía en una depresión sin fondo ni salida, de alguna
manera me pregunto como habré continuado con vida si esos hechos equivalen para
mi a encerrarme en una jaula muriéndome de hambre mientras ellos se servían un
banquete en frente mío. Ese es el dolor que siento a causa de mi ineptitud.
Cierto día me encontraba en mi cuarto haciendo lo propio de un chico sin
ocupación, como escuchar música, jugar en la computadora que mi padre había
personalizado para mi, estar tirado en la cama mirando al techo y asuntos sin
relevancia. Ya les había dicho a mis padres que iba a estudiar computación, ese
día me hicieron caso.
- Félix, baja un momento!
Yo en medio de una batalla en mi computadora estaba un poco molesto de que
me interrumpieran.
- Ya voy… -dije-
- Es una sorpresa! -dijo mi madre-
Baje y encontré a mi padre sentado en su sillón y a mi mamá preparando el
almuerzo.
- Cual es la gran sorpresa?
- Hijo siéntate -me invitó al sillón de su costado.
- Hijo que era lo que tanto nos habías pedido??? -pregunta mi mamá con
alegría.
- No me digan que ya…
- Si, ya hijo -me interrumpió mi padre. Te hemos matriculado en un
instituto tecnológico, como nos lo habías pedido como loco todo este tiempo-
Ya lo habían hecho, me habían matriculado en lo que deseaba, podía empezar
mi preparación, me habían puesto en uno de los tres institutos que habían en la
ciudad a la que llegue, aunque los tres practican casi lo mismo, los distingue
un símbolo elemental.
Continuo la charla luego de que estuvimos conversando sobre como habían cambado
las cosas entre la época de mis padres y la mía, y al igual que yo, estaban muy
felices.
Luego del almuerzo regrese a mi cuarto, tome el joystick y momentos después
tocaron la puerta de mi cuarto, era mi padre, tenia algo en la mano.
- Hijo toma, este es el pase al instituto, ya se olvidaron de los cuadernos
de control, con esto, se hace todo.
- -recibí el aparato- ¿y esto como trabaja? A ver que tiene adentro.
- Todavía no lo destripes, cuando lo recogí me dijeron que debe ser
programado el día que entres al instituto, de otra manera es inservible. Ah y
una cosa mas, ojala tengas suerte en este colegio en conocer alguna chica.
- Papá, no paras de joderme con eso verdad?
- No paro para que no te olvides, estudiar frenéticamente no es bueno para
la salud, debes preocuparte por tus prioridades personales. Es parte de tu
desarrollo como persona.
- ¿O sea quieres decir que flaquee en esto y buscarme una chica como
cualquier otro?
- Nunca te dije “deja el estudio y dedícate a buscar a una chica para ti”,
te sugerí que te tomes un tiempo para hacer las cosas mundanas que el resto
hace, sabes que tampoco es bueno estar solo, acabaras perdiendo la cordura.
- Ya gracias papá, esta vez socializare más.
- Es mejor que te equivoques ahora que aun eres joven, pero que no se te
pase la mano ni descuides los estudios, que también te mando para eso okey.
Entonces se fue y me dejo solo con un aparato que no podía usar hasta que
entre al instituto, además que de nuevo me había hecho recordar mi inmenso
fracaso…solo me quedaba esperar…
Capitulo 1
Primer arranque del sistema
El día 10 de febrero fue el día en el que el instituto del fuego iniciaba
sus clases, tenia que entrar a las 8:30 de la mañana. Al entrar había una
especie de pilar con una pantalla y un enchufe, como un cajero automático, no
había nadie haciendo cola frente a el, solo una persona que parecía ser un
auxiliar, que al entrar me señalo el pilar, al verlo la pantalla se iluminó y
letras empezaban a aparecer diciendo:
“unidad de control de asistencia” ver. 6.11.2 estado.
Activo. Hora 8:27 am. Introduzca su dispositivo//
- (será el aparato que me dio mi papá? Que estaría vacío y esa unidad lo
programaría?)
Puse el aparato en la unidad y al enchufarlo en la pantalla tenia que
confirmar mis datos, uno tras otro aparecían los campos que tenia que llenar en
la pantalla, al terminar el dispositivo que introduje se encendió y en su
pequeña pantalla mostró el logo de la escuela y debajo mi nombre, luego salía
un dialogo de conexión que al parecer se conectaba a la red del colegio, y por
ultimo apareció lo que era la pantalla de inicio, con la fecha y la capacidad
de memoria del dispositivo. Luego emergió un mensaje que decía que mi salón era
el 1A en el primer piso, mientras caminaba podía apreciar las instalaciones, habían
muchachos deambulando por el patio, que tenia el logotipo del colegio en el,
tenia como tres pisos de alto, todos inundados de ventanas, se notaba que los
arquitectos que lo construyeron aprovecharon al máximo el espacio del terreno.
Entre a mi salón, habían mesas alargadas, seis filas de mesas donde cada
uno que se sentara tendría disponible una computadora, pero no aquellas que
entregaban a los colegios, estas eran maquinas de verdad para trabajo pesado.
Revise quienes serian mis compañeros, pues habían unos pocos en la segunda
fila, así que me senté junto a ellos, de reojo vi lo que estaban haciendo en
sus computadoras, estaban haciendo algo así como un diseño tridimensional,
hasta que el tipo al que estaba husmeando se dio cuenta que lo observaba, se
exaltó un poco.
- Eyeyeyey…! Que est…, espera, quien eres tu?
- Félix, Félix Marlowe.
- ¿Eres nuevo? ¿Recién entras a una escuela elemental?
- Si, por que?
El que me hablaba llamó a su compañero a acercarse
- Ron ven un toque, hay que ayudarle.
Me sentía intrigado por como hablaba.
- A ver, préstame tu terminal un momento.-dijo el compañero-.
- El aparato con el que se entra?
- Si ese, debo instalarle algunas cosas por tu seguridad.
Puso el terminal en su computadora y escribió en una pantalla negra
una serie de comandos extraños, abriendo programas y mas cosas, luego al acabar
nos presento…
- Mi nombre es Ron Altair, mi amigo aquí se llama Isaac Lemacks, veras, lo
que estamos instalando en tu terminal son algunas cosas que te ayudaran a
defenderte.
- ¿Defenderme de que o de quien?
- -Isaac responde- sabes que hay tres escuelas especiales en esta área
verdad, cada una tiene ciertos tipos de estudiantes, a algunos les agradan
ciertas personas y otras les desagradan, suele pasar a menudo disputas entre
grupos de personas; nosotros, hemos desarrollado un espacio virtualizado para
solucionar esa clase de “disputas”.
- con esto instalado en tu terminal tendrás acceso a esa área, eso puede
ahorrarte algunas peleas. -Ron añade-
- Quieres decir que ustedes han elaborado una especie de arena en la que
“yo” entro a “solucionar diferencias”? Tengo que verlo para creerlo.
- Créeme que lo veras mas pronto de lo que te imaginas, pero no te
preocupes pues te vamos a enseñar los trucos de usar este sistema.
- Bueno gracias por la consideración.
- Veras que es tan sencillo como un juego.
Suena el timbre que avisa el inicio del primer turno de clases, con varios
minutos de tardanza llega nuestro primer docente, un tipo regularmente alto,
totalmente calvo, usaba lentes cuadrados y audífonos nos saludó en medio del
salón con una voz profunda:
- Buenos días a todos ustedes, mi nombre es Robert Ledger y voy a
enseñarles todo lo relacionado a la robótica—
En cuanto escuche la palabra “robótica” me sentía emocionado y a la vez temeroso,
por que ya había visto los proyectos por televisión y se veían bastante
complejos, ahora tendría que realizarlos yo mismo.
- Dado que la meta de esta institución es prepararlos para cualquier
carrera tecnológica, esta es, por decir, una de las materias en la curricula,
la robótica es parte importante en la sociedad…
Habia empezado a introducirnos al curso, creo que es en esa parte en la que
los alumnos suelen pasar por alto lo que dice el profesor y fingen prestarle
atención, yo apenas empecé a conocer a dos de mis compañeros, no tenia mucho
con que distraerme, no me quedaba otra opción mas que atender a su discurso,
tratando de soportar el hecho de que estaba cayendo en el aburrimiento. Nos
sorprende la entrada al salón de un auxiliar.
- Este… Disculpe por interrumpirlo profesor, chicos quería comunicarles que
durante algunos días los profesores asistirán a su salón a presentarse, algunos
requerirán que ustedes se trasladen a otros ambientes, como el caso de robótica
que tiene un taller debidamente implementado , pueden disponer de sus
computadoras en cuanto lo deseen o así lo requiera la clase y al terminar
deberán regresar a este salón y dejarlas en las mismas bases que están para
dicho fin, durante los recesos también pueden quedarse aquí o salir a las áreas
de esparcimiento, eso es todo para los estudiantes nuevos y conocidos, gracias
me retiro.
- Gracias por recordárnoslo auxiliar. Bueno podemos continuar…
Luego de que acabase su turno, el siguiente parecía vacío pues el profesor
correspondiente no había asistido, avisé a Ron para practicar
- Eh Ron, Isaac ahora es cuando. –susurre-.
- Ah bien, primero saca el aparato y pon -menú- y busca la última función,
dice “transición”, actívala.
- A ver… -Manipulaba la terminal torpemente como es usual al comienzo luego
encontré la función mencionada- ya ahora?
- Levántalo sobre tu cabeza.
Parecía ridículo, pero a pesar de eso lo hice
- Pulsa el botón central de la terminal, buen viaje.
Así lo hice, inmediatamente después todo se volvió borroso y se torno de
blanco, sentía como mi cuerpo se alivianaba, sentía cosquilleos por todas
partes, además una briza fresca rozándome libremente el cuerpo, la visión
empezó a despejarse y empecé a ver el paisaje de un campo muy lejano, como si
fuera visto por sobre las nubes, luego la silueta blanca y brillante de mi
cuerpo comenzó poco a poco a tomar textura y a tomar sus colores tal cual
correspondían al mundo real del que había partido. Empecé a sentir que pisaba
tierra firme y al bajar la mirada descubro que el suelo son apenas unas líneas
que formaban cuadriculas y además dejaban ver el salón donde antes estaba, el
único detalle era que mi cuerpo no estaba ahí y tampoco los de mis compañeros,
luego Ron e Isaac aparecieron a mi lado como correspondía a nuestras posiciones
reales en el mundo real.
- Listo Felix, que te parece este lugar? No es grandioso? -pregunta Ron-.
- Vaya que si, no había visto algo así nada mas que en la televisión,
cuantas cosas se podrán hacer aquí.
- Esto es como una extensión del espacio del colegio.-afirma Isaac-.
- Felix mira has esto. -hizo algo parecido al movimiento de empuñar una
pistola, inmediatamente su brazo se envolvió en una luz brillante y tomo la
forma de una ametralladora montada directamente en su brazo- esta son una de
las cosas que no puedes hacer nada mas que aquí mismo, inténtalo vamos, las
armas que consigues son seleccionadas aleatoriamente para cada uno, acaba
siendo una sorpresa!
Imite el movimiento de empuñar un arma, mi brazo se envolvió en una masa
brillante y partículas de suelo se unieron a el, que dio como resultado
de la formación de un cañón con un barril largo medianamente pesado para mi
contextura.
- Impresionante, se siente bastante realista!
- Trata dispararlo!
- ¿Cómo?, no se.
- Debes de sentir algo parecido a un gatillo en tu mano, púlsalo.
Pulse ese gatillo de casualidad apuntando hacia Ron, el cañón hizo un
disparo tan potente que me lanzó el brazo hacia atrás casi media vuelta. Ron
logró esquivar el disparo rápidamente por fortuna.
- Eh ya lo vas comprendiendo, dependiendo de cuanto luches mas fuerte
disparara tu arma -Isaac afirma-.
- Creo que eso es todo por ahora, deberíamos regresar abajo, solo cierra
tus ojos mirando hacia abajo, sentirás mucho cosquilleo tal vez, pero es
momentáneo.
Cerré los ojos y agache la cabeza y todo empezó a brillar de blanco de
nuevo, esa luz se iba degradando, pasando por el azul, amarillo, verde,
naranja, hasta el negro absoluto. Volvía a sentir el peso completo de mi
cuerpo, con una sensación de pesadez al salir de una piscina en la que se
estuvo por horas, abrí los ojos y estaba de regreso en el salón de clases
sentado ahí mismo. Vi regresar también a mis compañeros de manera similar a
como yo había ingresado al cibermundo, formándose a partir de partículas
aparecidas de la nada, cuando llegaron los dos me miraron y preguntaron.
- Que tal estuvo, sorprendente no?! -dice Isaac-.
- Es increíble que exista tal cosa, quien lo hizo posible?
- Nosotros solo somos colaboradores de una gran unión que creó esta
maravilla -afirma Ron-.
- No me lo creo. Es demasiado impresionante.
- No crees en nuestra habilidad? Vaya, no te debimos haber llevado. -Isaac
reclama-.
- N-no, no en ese sentido, es demasiado sorprendente para mi, algo
impensado.
- Isaac no te amargues con el, olvidaste que se esta iniciando? Descuida
que con nosotros puedes entrenar.
- Gracias, voy a querer estar ahí todo el tiempo
- Esto… la verdad es que no se puede, su funcionamiento tiene un tiempo
límite, no es por decir, un lugar para quedarse para nosotros los humanos.
- Ah okey es así, pero gracias de todos modos por mostrarme su creación.
- No hay de que estamos para lo que necesites.
Seguía esperando el receso en el salón, aun sobraban asientos, mientras
tanto estaba con mis compañeros conversando sobre sus batallas, para tenerme al
tanto de cosas de las que debía cuidarme cuando alguien me retase alguna vez,
en ese momento entraron dos chicas, al parecer amigas, a una de ellas no podía
dejar de admirar, pues se veía bastante simpática, su cabello negro le rosaba
ligeramente sus mejillas y por detrás lo llevaba amarrado en cola, también
tenia unos grandes ojos marrones claros, vestía una chompa y una falda verdes,
definitivamente debía intentar conocerla, su compañera llevaba su largo y
desordenado cabello rojo por la espalda, tenia una silueta bien desarrollada y
unos pantalones ceñidos quizás con la intensión de llevar tras ella a cincuenta
pretendientes hipnotizados por aquella gloria inalcanzable. Ellas pasaron por
detrás de nosotros a sentarse, de inmediato se despidió un aroma increíblemente
atractivo, no perfume sino un aroma muy especial que emanaba el morral de la
chica de cabello negro, no se podía evitar cerrar los ojos e inhalar
profundamente el hipnotizarte aroma. Ron le dirige la palabra con cierto placer
en su tono de voz.
- -Inhalando- ahh que bien huele, que delicia habrás traído hoy?
- Eso es información clasificada –risita-.
- Anda como puede ser eso si medio colegio ya ha percibido tu aroma -Isaac
comenta.
- No te voy a decir jiji. -voltea a mirarme- ¿y quien es el?
- Yo soy Felix Marlowe, y tu?
- No yo no jijiji! Yo soy Celeste Collinwood. Eres nuevo verdad?
- Si, acabo de llegar.(no pensé que nos agarraríamos a las bromas tan
pronto)
- Ah te la estas ablandando para obtener sus deliciosos tesoros no?! -exclamo
la compañera de celeste.
Después de eso intente permanecer lo mas inexpresivo posible, había dejado
ver mis cartas muy rápido.
- Eh yo recién llego así que me aseguro de conocer a mis compañeros -trate
de no titubear pero falle.
Celeste le dio semejante coscorrón a su compañera que azoto la cabeza
contra la mesa, parecía en extremo irritada por ese comentario.
- Ignórala, así es ella.
- Si claro… –respondi con expresión de duda-
- Ya para acabar con esto, en el recreo les diré que traje esta vez
- ¡Siiiiiiiiii!
No se por que les llenaba de alegría saber que era, pero podía hacerme la
idea por su aroma.
Ya en el recreo todos se fueron al patio, así que seguimos a celeste, yo
permanecía tras ella mientras mis compañeros iban a sus lados y su amiga iba
detrás mío vigilándome, parecía una formación militar escoltando a la princesa
de algún reino portadora de un valioso tesoro, fácilmente me lo podría imaginar
como algo sacado de la época medieval. Fuimos a uno de los limites del patio,
notaba como mis compañeros se ponían algo ansiosos, voltee para ver de reojo a
la amiga de celeste, me quito la mirada de encima con un refunfuño como si me
viera como alguien de poca confianza, luego Celeste se recostó sobre la pared
mientras pasaba su bolso hacia adelante, metía su mano y hacia sonar cosas
plásticas, todos tenían los ojos puestos en lo que fuera a sacar de su bolso,
yo estaba mas concentrado en como ella nos miraba, haciendo muecas y riéndose
de nosotros, cuando llego el momento en que saco un taper que dejaba ver una
dona exageradamente hinchada, con azúcar sobre ella, lo destapó y el aroma a
vainilla simplemente nos provoco el reflejo de inhalar hondamente hasta
saciarnos de su dulzura, celeste me empezaba a caer mucho mejor pero debía
mantenerme firme en mi indiferencia, si flaqueaba, inmediatamente perdería
fiabilidad.
- Que bien se ve! Invítame por favor!
- Que rico, un pedacito por favor!
- Dulce como tu, por favor déjame probarlo! -la amiga se emociono a mas no
poder-.
- E-e-e-eh, no nono, ustedes ya tuvieron suficiente, dejen que su amigo
tenga un poco.
- El porqué?-Dice la amiga de celeste- Que hiciste tu para que lo merezcas?
-Voltea a verme-.
Celeste toma mi brazo y me jala hacia ella
- gustas un poquito?
- santo cielo divino que dejas caer sobre mi una porción de tu gloria
-pensé para mi mismo, casi lo exclamo ante mis compañeros-
Tome el bocado de su mano y lo observaba, la crema que la dona chorreaba de
su interior brillaba seductoramente a la luz, pero alguien me había agarrado
del cuello de la camisa y arrastrado al fondo, un tipo que venia evidentemente
a agredirnos.
- dame lo de tu bolso en silencio, de una vez.
- Vete de aq… -Ron entra pero es hecho a un lado y lanzado hacia mi
provocándome la caída-.
Isaac cubrió a celeste mirando al agresor con coraje a manera de
distracción para que la amiga de cabello rojo le asestara una patada en las
partes nobles, pero llego a cubrírselas con la mano tomando al mismo tiempo su
pie, haciéndola caer, yo me saque a ron de encima y fui por la espalda al agresor,
Ron me llama antes de que pueda lanzarme. Veía venir corriendo a un tipo con
una mochila en la mano y se la arroja en la cara al agresor, voltea a verlo
furioso, el extraño al que no se le podía ver el rostro simplemente por el
cabello que lo cubría hace invocación a la ciber-arena para acabar ahí el
asunto, ambos desaparecen en el viento.
Nos reincorporamos todos, ¿quien habría sido el que nos saco de encima al
agresor?
- se acabo, vámonos -Ron sugiere.
- si tienes razón, que se solucione solo -Isaac aprueba.

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