Amigos cercanos
Al día siguiente me había despertado muy tarde, pues cuando regrese de
la reunión no deje la computadora hasta la media noche leyendo tiras
cómicas, creo que las ves una vez y te vuelves adicto, un día de
estos voy a bloquear ese sitio web en mi navegador para que se me quite el
habito. Me he despertado a las ocho y diez de la mañana y mientras me
aseo, me cambio y desayuno pasaron otros diez minutos. Salí corriendo
de mi casa para llegar puntual a la hora de entrada. Tras un buen tramo
corriendo alcancé a ver a la amiga de Celeste, no le tome importancia
pues a ella no le caigo bien y perdería mi tiempo, no voltee a verla
siquiera. Llegue al portón del instituto, mi terminal mostraba la
hora: 8:28am. Lo enchufé en la maquina para guardar mi asistencia y
agitado caminé hacia el salón, estaba casi lleno, el asiento que
antes ocupaba estaba usándolo alguien más. Los busqué a mis
compañeros vecinos.
- que tal, este… mi sitio?
- que tal, bueno todas las maquinas son iguales, todo lo
que crees se guarda en tu terminal, es por eso que debes cuidarla
mucho, o en el peor de los casos tener en una memoria USB una copia de
seguridad de la terminal -ron contesta.-
- mira quien te guardo asiento detrás Félix -Isaac señala detrás
al lado de Celeste.-
Como había rebasado a la amiga de Celeste su asiento estaba
libre, levantó la mirada del monitor y me indico que me sentara a su
lado, dí la vuelta a la mesa de atrás para llegar al sitio y ahí en la
silla encontré una caja con el logo de una repostería, levante la vista y
Celeste me sonreía, entonces pensé que lo había comprado y eso me hizo
sentir culpable de que ella hiciera esa clase de gastos solo como
agradecimiento, de todos modos si no lo disfrutaba ella se sentiría mal
por haber despreciado su gesto.
- y esto celeste?
- -levantó la caja y la acercó a mi pecho-
-gracias, que buen aroma. –dije con la caja en mano-
- ummm… y eso que no es mi mejor perfume, ah lo decías por
la caja no?
- bueno tu también.
En ese momento entro la amiga de celeste, me vio con expresión de
sorpresa, se acerco al lugar y me dijo:
- oye sales corriendo para llegar antes que yo y robarme el asiento
no? –dice la niña irritada-
- “buenos días señorita que tal le va, que buen tiempo acontece hoy
no? -con sarcasmo respondí.-
- ahora mismo te estas buscando otro sitio, salte de acá.
- oye que te pasa tranquilízate, déjalo en paz -celeste
intervino.-
- por que lo defiendes tonta! -se va enojada.-
Me quedé viendo a celeste con una cara de desconcierto, su amiga tiene
un muy mal carácter.
- Estúpida Milka -murmura- ya me esta cansando
- puedes explicarme por que es así?
- aquí no, en el receso con más
privacidad -murmura- pero fuera de eso, por que no pruebas lo
que te traje.
- ufff… comida, que hambre - Isaac exclama luego
de ver la rabieta de Milka.
- Isaac deja son para él!
- si es por lo de ayer yo también dí mi parte -Isaac reclama.-
- apoyaste sirviendo como obstáculo congelado -celeste le
recuerda.-
- mala, desprecias mi esfuerzo. -Isaac responde resentido-
- convendría mas que aprendas a no dejarte golpear tanto teniendo en
cuenta tu debilidad hacia el frío -Ron sugiere a Isaac con superioridad.
Abrí la caja y adentro encontré cinco churros calientitos, todo el
salón se inundo de su dulce aroma, Isaac por poco llora quizás por la
emoción que le inspira percibir el aroma, al final de cuentas le invite
para que no se sienta mal. Un pequeño precio a pagar por no caer pesado
como antes en mi ciudad natal. Cuando iba a tomar uno, Milka se nos
acerco de nuevo esta vez con cara de asombro, vio lo que tenia en manos y
luego a Celeste.
- Pero que es esto?! Que bien, Celeste invítame uno.
- No! Deja! –celeste paso por sobre mi para detener a Milka.-
Tenía el cuerpo de Celeste en mi cara literalmente.
- No me digas que le diste todo eso al chico nuevo?!
- Si, y que con eso
- -suspira- bueno ya tu veras no me meto, pero, no
tendrás algún bocadito para mi? –hace ojitos a Celeste como esperando
compasión.-
- No, es lo único que traje.
- Mala todavía.-se va.-
Cuando acabo todo se anunció el inicio del día de clases, aún luego de
haber tocado el timbre no entraba nadie al salón, parece que nuestro
docente asistiría tarde de nuevo. Yo no perdía tiempo, mientras
aprendía a maniobrar el sistema que me brindaba la terminal, me disfrutaba
uno de los churros que me habían regalado, estaban calientes como si
apenas los hubieran acabado de preparar, su interior estaba caliente y se
chorreaba el manjar humeante por los costados, no podía evitar chuparme
los dedos, de reojo miraba a Milka que parecía furiosa, también que
me miraba con mala cara, como cuando recién la conocí. Intentaba
muchas veces armarme de valor para hablar con Celeste pero como es
característico de mi, algunas frases simplemente las digo mentalmente pero
no salen de mi boca, en cambio ella conversaba con Ron el Isaac que
estaban al frente, ingresaban todavía algunos muchachos al
salón, pero ingresó uno especialmente sospechoso, pues tenia una
mirada repelente, era bajo y caminaba con postura depresiva, no
saludó a nadie, pero por un momento Ron le presto atención y paso de estar
alegre a pensativo, lo miraba distinto, como a alguien al que se le
siente pena. Detrás de ellos ingreso una señorita joven, alta y
atractiva, que poco a poco se fue ganando las miradas de los caballeros
presentes, vestía un sastre color magenta con pantimedias
negras, camisa blanca, una corbata pequeña, tenia cabello largo
castaño y liso, una señorita muy elegante. Luego de sentarnos todos y
de prestarle atención fijamente (sobre todo los varones que la miraban de pies
a cabeza) se presento ante nosotros.
- Buenos días a todos.
- “Buenos días señorita profesora…” –dijimos todos los varones anonadados
con su belleza.-
- uy que es esto, otro salón? Primaria? –Comenta con sorpresa la
señorita-
Nos reímos todos, algunos muy eufóricos.
- Mi nombre es Mercedes Stanford, lo que les voy a enseñar en mi
curso es Lengua…
Todos abrimos los ojos en sorpresa, nuestras mentes se llenaban de
pensamientos indecentes.
- Lenguaje niños… siempre caen con el mismo chiste –se burla la
profesora.-
Todos paralizados e inexpresivos, estaba jugando con nosotros así como
nosotros con ella, como si estuviera entendiendo los pensamientos que ella
provocaba en nosotros.
- Específicamente les voy a enseñar lenguaje de programación, junto
con diseño Web, la programación es indispensable para casi todo en
esta carrera. Este curso será muy importante en robótica, reparación
y manipulación de software, creación de programas, y casi todos los
demás cursos…
Note que Isaac estaba especialmente fijado en el cuerpo de la profesora
Mercedes, con la boca y los ojos bien abiertos.
- Bueno, para empezar quisiera conocerlos, yo les pregunto a
cada uno si?
Ella me llamo primero
- Usted joven como se llama?
- Felix marlowe, me mude aquí recientemente, por asuntos
familiares
- Te cambiaste de distrito o vienes de otro país?
- Vengo de la ciudad vecina Electown
- Electown, yo viví ahí cuando era pequeña, no es una cuidad
muy propicia para vivir por el hecho de que es una ciudad muy industrializada
- ese es uno de los motivos por los que nos mudamos.
Llamo a Celeste.
- y usted jovencita, la que esta a su costado
- yo me llamo Celeste Collinwood.
- y cual es tu motivo para venir a estudiar aquí, Celeste?
- a mi grupo de amigos les gusta la informática, son todos unos
frikis -se rie.-
Ron, Isaac y yo volteamos ofendidos, ella alegremente nos vio con
cara de “que tiene de malo?”. Sorpresivamente, Milka exclamo:
- vino también para agarrarse a Felix!
Entonces todos los presentes me observaban. Yo, como
todos, estaba sorprendido, no puede ser que le haya caído tan mal a
Milka como para que me quiera hundir de esa manera, se reían de
nosotros, pero mas que nada de mí, estábamos
avergonzados, incluso sonrojados. La profesora nos salió con lo siguiente:
- ya jóvenes no es nada del otro mundo, o acaso a ninguno de
ustedes les paso lo mismo alguna vez, nunca han tenido sus “admiradores
secretos”?
- no profesora! –exclamamos todos.-
- Nunca? Ni siquiera una vez? vaya, cuanto se ha cambiado desde mi
juventud hasta la de ustedes…
Siguió llamando y conversando con todos y cada uno de los alumnos
presentes, siguiendo un orden de relaciones, quien era amigo o
conocido de quien, amigos de amigos y continuó hasta formar una malla para
integrarnos a todos, una dama muy agradable e ingeniosa, y mas aun
que se tome la molestia de conocernos a todos, me hizo pensar que con ella
las clases serian amenas y merecedoras de nuestra atención, paso un largo
rato de distracción y entretenimiento con las ideas graciosas de la señorita
Mercedes, hasta que le tocó su turno a Isaac.
- Y usted joven, el de los cabellos parados?
- -se levanto temblando de nervios- m-mi nombre es Isaac
Lemacks, u-un gusto conocerla.
- Igualmente será un gusto conocerte –coquetamente le respondió a
Isaac.-
Eso fue todo para el, la cabeza le hervía como tetera al
fuego, se sentó bruscamente y se cubrió la boca para ocultar su sonrisa
intempestiva, todos lo mirábamos, la profesora se le acercó y le toco
la frente, creo que Isaac se impresionó demasiado con la señorita
Mercedes.
- Esta que arde. –dice con sorpresa la Srta. Mercedes-
- Como no profesora! –respondió una voz de alguien distante.-
Todos reímos con su broma que pretendía que Isaac estaba ardiendo por
“causas internas”
- Creo que con el pobre Isaac se me paso la mano un poquitín
–replicó.-
En ese momento tocó el timbre de receso, Isaac me llama para pedirme
un favor.
-Félix por favor anda a la tienda y cómprame dos panes sorpresa -me
entregó 200 zenny-
-y por que no vas tú mismo?
-te ha pasado que no puedes levantarte por reacciones
biológicas bochornosas? Pues estoy con ese problema -dijo en voz
baja. -
-ah ya entendí, te comprendo. Ambos panes son para ti o acaso….
-si si son para mi ahora vete rápido –dijo Isaac con desesperación.
Salí del salón aguantando la risa, iba lento por el patio en el
trayecto hacia la tienda, esta se llenaba de gente muy rápido así que me
apresure, al llegar era todo un tumulto, todos pidiendo a gritos a
los encargados de la tienda, que eran un hombre y una mujer, me
acerque y observo que la tienda consta de 2 partes, la de
salados y dulces, estaba en la de dulces y salí hacia la otra
mitad, en ese lapso de tiempo en esa área ya ni siquiera se podía pasar
entre la gente así que tuve que esperar a que se abra una brecha, luego de
varios minutos pude colarme para llegar al mostrador a pedir los panes, el
señor es quien me atiende y me dice que los panes sorpresa se acabaron, me
estaban empujando por todas partes así que pedí otra cosa para no irme con las
manos vacías, pedí una pizza personal
de 400 zenny, 200 que tuve que poner de mi pobre
bolsillo, como sabia que Isaac era un glotón que seria capaz de
terminársela antes de que le pida una porción, me desvié un poco del
camino hacia el salón para tomar una porción por lo menos, me puse bajo la
sombra del segundo piso y me puse a comer. Se me viene a la mente el
recuerdo de que tenia que encontrarme con Celeste para que me cuente algunas
cosas sobre el carácter de su amiga Milka, pero no la divisaba por ninguna
parte, a quien si encontré fue a Ron a lo lejos conversando con aquel
chico raro de la mañana, además de raro, tenia cierto parecido con el
que nos ayudo con el ladrón el primer día, el que lo hizo
desaparecer, este le mostraba su terminal a Ron y el se veía muy serio
incluso con una cara de desilusión. Seguí comiendo y no le di mucha
importancia. Cuando acabe y le iba a llevar el resto a Isaac vi hacia la
puerta y Milka salía con actitud de acecho y a Celeste tratando de
detenerla. Milka se dirigió a mi rápidamente, me asuste de lo que
podría decirme. Cuando me encaró me dijo con cierta confianza:
- aquí estas, bueno, quería disculparme por, ya
sabes, haberte tratado así, no sabia lo que había
pasado, campeón!
- Milka nos puedes dejar un momento? –Celeste interviene-
Milka se fue y quede yo con Celeste.
- que le paso ahora? Le dijiste algo?
- tuve que hacerlo, sino no te dejaría en paz, tuve que
decirle que te habías vuelto mi amigo, si sabes lo que eso significa
Celeste hablaba conmigo como si entendiera las leyes de las relaciones
juveniles, una de ellas dicta que si eres “amigo” eres totalmente neutral
en la vida de una chica y dependerá de tu suerte y habilidad para salir de esa
clasificación y tener otra oportunidad para cortejar, aunque esto ultimo
es considerado por muchos como algo inalcanzable.
- s-s-si entiend-do –tembloroso le respondí-
- le tuve que decir eso para que al menos por hoy dia se
calmara, no hubo de otra, crees que se lo haya creído?
- o sea, le dijiste de mentira, no?
- eso es información clasificada –Celeste sonríe ampliamente- ah
te traje tus churros, no quería dejarlos por que sino Isaac se los
devorará.
- Isaac, me olvide de el y de su pedido, mejor se lo alcanzo
antes de que acabe comiéndome toda su pizza -me apresure hacia el salón y
Celeste me seguía-
Al acercarnos al marco de la puerta notamos que el estaba levantado y
conversando con la señorita Mercedes al otro lado del salón recostados en una
ventana, no se percataría de nosotros por nada del mundo. Celeste
actuó rápido y con su teléfono tomo una foto de la enternecedora
escena, luego nos alejamos aguantando las carcajadas.
- envíame la foto, este momento es invaluable. –le dije
emocionado-
- la voy a mandar a su teléfono, va a ser la mejor escena jamás
vista –Celeste estaba sobreexcitada esperando a ver la reacción de Isaac-
Celeste envió la foto por correo electrónico al teléfono de
Isaac, sacó el aparato y frente a la profesora se puso de colores como
fuegos artificiales, dejo el teléfono sobre el podio de mando del salón y
salió a buscarnos, nosotros nos fuimos por caminos opuestos haciéndonos
los locos.
- quien de los dos hizo esto! –Isaac exclamo ansioso-
Regresamos y nos juntamos con Isaac, entonces vimos de reojo a la
profesora y ella estaba viendo a la foto que tomamos de ella con
Isaac, Isaac tardó un poco en darse cuenta, pero cuando la vio entro
al salón y rápidamente se llevó su teléfono, la señorita Mercedes ante
toda la escena no le quedo mas que reírse, lo que provoco en Isaac una
risa de vergüenza, Celeste y Yo lo mirábamos e igualmente nos burlamos.
-Felix, y lo que te encargue? –Pregunta con voz quebrada-
-no había lo que me pediste, en reemplazo te compre pizza
-bien, gracias –Isaac me arrebato la pizza y se fue a sentar a lo
lejos del patio-
-Celeste, no me ibas a contar algo sobre Milka?
-ah si, bueno, ella es una niña muy histérica, llegando a
ser algo asfixiante –Celeste me dice de manera pausada, como si pensara
mientras habla-
-es asi siempre? o solo cuando te ve con alguien (esto me haría saber si
podría usar a milka como un indicador)
-eso es información clasificada.
-esa frase es característica de ti verdad?
-eso es información clasificada.
-arsh… me rindo. –dije con tono cansado- hay algo que no sea
clasificado que me puedas decir?
-por ser histérica es que ningún chico la soporta, solo le quedan sus
amigas, entre ellas, yo.
-ella es… digamos, muy prendida de ti?
-mucho, ella me lleva por todos lados, como si fuera, como
te lo digo, lo que se llama “mas que amigos” –dijo en voz baja para que
solo yo la escuchara-
Había visto un caso similar en la secundaria, dos de mis compañeras
paraban siempre juntas, tanto que pensaron hacerse “pareja”, les
pareció bien y así lo hicieron, pero a las dos les fue mal en las
relaciones y solo quedaron ellas como “pareja” una de la otra, eso solo
podía significar que si este caso era similar, la tendría muy
difícil, mas aun si la ira de Milka se desata sobre mi en el momento en
que descubra mis intenciones.
-ya entiendo por que se ofusca tanto
-si, es por eso, creo que es todo lo que necesitas saber, me
puedes invitar un churro, es que yo no pude traer nada mas.
Abrí la caja y ambos tomamos un churro, quedando solo
uno, mientras tanto Milka se nos acercaba nuevamente, esta vez hacia
Celeste.
-que pasa aquí? Como te va felix conociendo a tus compañeros.-pregunta
Milka-
-pues muy bien, se progresa rápido. –respondí-
-para que conozcas mas, Celeste es mi mejor, mejor, MEJOR
amiga, inseparables por la eternidad, mi querida, dulce y tierna
amiga para SIEMPRE –dice con euforia mientras abraza a Celeste mas y mas
fuerte-
-que viva su amistad –trate de seguirle la
corriente-, emm…, gustas un churro? –Le ofrecí el último que quedaba-
-Gracias felix, oye Celeste que tal si…. –mientras habla se va
alejando sin soltar a Celeste-
Pensé para mi: “maldita sea otro de esos casos de amiguitas
cariñosas, como hare para sacarla del camino y lograr mi objetivo” este
tema ya me había arruinado la vida una vez, no pude yo solo, tuvo que
ser con ayuda de un amigo y para colmo esa batalla la perdí, ellas se
burlaron de mi y nunca mas hable mas de lo necesario con ellas dos, lo
poco que quedaba de mi secundaria tenia que sufrirla viendo como mis otros
compañeros gozaban con ellas, ahora soy mayor, y tengo que ingeniar
una manera para sobreponerme a esta dificultad. Ya lo había hecho
antes, pero si fallo en esta segunda oportunidad pasare un calvario todo
el tiempo que estudie aquí.
El timbre sonó y pasamos todos a los salones, Ron todavía se veía
cabizbajo, trate de conversar con el.
-eh Ron por que estas pensativo?
- que?! Ah no nada, así me pongo a veces, no pasa nada
De casualidad miro a Celeste y noto que ella me mueve la cabeza
negativamente, como pidiendo que no siga con el tema.
Luego de que entrásemos todos al aula, la clase fue interrumpida por un
auxiliar.
- disculpe profesora, pero me pidieron informar que en unos
minutos estaremos partiendo de excursión a la academia del rayo, por favor
encárguese del alumnado señorita mercedes.
Todos empezaron a conversar a partir de ahí, Ron se había puesto mas
atento y mejoro un poco su animo, mientras que Celeste se puso ansiosa y
nerviosa.
-celeste que tienes?
-no quiero ir alla, hay gente que no quisiera ver de nuevo.
-ah si? Como quienes?
-emm… ex compañeros de mi secundaria, si, ellos… -dijo
entrecortadamente
Dudaba un poco de la respuesta de Celeste. Algo le aquejaba
seguramente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario